El Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata y Zona Atlántica (SECZA) se declaró en estado de alerta y movilización tras denunciar que la emblemática cadena de supermercados Toledo incumple con el pago de sueldos y aportes previsionales de su personal.
La tensión escaló este viernes por la mañana con una asamblea en el sector de faena («peladero») del Parque Industrial General Savio. Allí, cerca de un centenar de operarios que cubren los tres turnos de la planta organizaron el reclamo y solicitaron la intervención formal del gremio liderado por Guillermo Bianchi.
Durante la tarde, una comitiva de trabajadores y delegados sindicales se movilizó hasta la sede central de la empresa, ubicada en Dorrego al 3500, para presentar una intimación por escrito. En paralelo, la conducción del SECZA trasladó el conflicto a la Secretaría de Trabajo, organismo que ya convocó a una audiencia de conciliación para el próximo miércoles 10 de junio a las 12 horas.
«El reclamo viene de larga data debido al incumplimiento sobre el pago de aportes, lo que implica una rebaja indirecta del sueldo, ya que los trabajadores deben solventar de sus bolsillos las diferencias para no perder la atención médica», explicaron fuentes sindicales.
Desde el sindicato advirtieron que la firma aún no depositó los haberes correspondientes al último mes. A la par de la falta de pago, los empleados manifestaron su preocupación por el estado actual de la cadena: aseguran que se observa una notable falta de stock y reposición de mercadería, lo que atribuyen no solo al contexto económico general, sino también a fallas en la gestión directiva de la empresa.
A través de un comunicado oficial enviado a las autoridades de Supermercados Toledo S.A., el SECZA expresó su profunda preocupación por la gravedad de la situación. Se enfatizó que la retención de los salarios vulnera el sustento básico de las familias trabajadoras.
La incertidumbre financiera de la compañía enciende las alarmas sobre la continuidad de los puestos de trabajo. El gremio advirtió que el conflicto pone en riesgo la estabilidad laboral en toda la ciudad.
Ante este panorama, el sindicato intimó a la empresa a regularizar los pagos de forma «inmediata» y adelantó que mantendrán las medidas de fuerza hasta obtener una respuesta favorable para los damnificados.

