El Ejército estadounidense informó el lunes que dos destructores de misiles guiados entraron en el Golfo Pérsico para romper el bloqueo iraní y que dos barcos estadounidenses habían transitado por el estrecho de Ormuz, después de que Irán dijera que había impedido la entrada de un buque de guerra norteamericano.
En tanto, el ejército de Estados Unidos se enfrentó el lunes con fuerzas iraníes y hundió seis pequeñas embarcaciones en su intento por reabrir el estrecho de Ormuz. Además, Emiratos Árabes Unidos, un aliado clave de Washington dijo que fue atacado por Irán por primera vez desde que se pactó un frágil alto el fuego a principios de abril.
Los ataques parecían ser una respuesta a los más recientes esfuerzos del presidente Donald Trump por reabrir el estrecho, una vía marítima crucial para el petróleo mundial.
“Irán será borrado de la faz de la Tierra si ataca barcos estadounidenses en el estrecho”, advirtió luego el presidente norteamericano, Donald Trump, quien aseguró además que el régimen islámico “ahora se muestra más flexible” en las negociaciones.
“Tenemos más armas y municiones, y de una calidad muy superior. Tenemos el mejor equipo, tenemos todo el material del mundo. Tenemos bases en todos los rincones del planeta”, dijo el mandatario norteamericano en una entrevista con la cadena Fox News.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) declaró que sus fuerzas estaban apoyando el “Proyecto Libertad” del presidente norteamericano, cuyo objetivo es “guiar hacia la salida” a los buques mercantes varados en el Golfo Pérsico a raíz de la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, y que estaban aplicando un bloqueo a los puertos iraníes.
La televisión iraní apuntó que “los destructores sionistas estadounidenses hicieron caso omiso de la advertencia inicial”, por lo que “la Marina realizó un disparo de advertencia lanzando misiles de crucero, cohetes y drones de combate alrededor de los buques enemigos agresores”.
La intervención pareció aumentar el riesgo de una confrontación directa entre Washington y Teherán en una vía marítima que normalmente transporta una quinta parte del petróleo y el gas transportados por mar del mundo, pero que ha estado bloqueada durante dos meses como resultado de la guerra.
El almirante Brad Cooper, comandante del Centcom, dijo a los periodistas que las fuerzas estadounidenses lograron abrir un paso por el estrecho libre de minas iraníes y confirmó que Irán lanzó múltiples misiles de crucero, drones y pequeñas embarcaciones contra barcos civiles bajo la protección del ejército estadounidense.
Helicópteros militares estadounidenses hundieron seis de las pequeñas embarcaciones, dijo Cooper, y añadió que “todas y cada una” de las amenazas habían sido derrotadas.
El mismo lunes, el Ministerio Marítimo de Corea del Sur informó de una explosión en la sala de máquinas de un buque su país supuestamente atacado en el estrecho de Ormuz.
Horas antes, la Agencia de Noticias Yonhap informó que el gobierno estaba verificando si un buque con bandera surcoreana había sido atacado en la estratégica vía marítima. El Ministerio de Relaciones Exteriores surcoreano indicó que no se reportaron víctimas en el posible ataque, agregó Yonhap.
En una publicación de Truth Social, Trump dijo que Teherán había “abierto fuego contra naciones que no participan en el Proyecto Libertad, incluyendo un buque mercante surcoreano” pero aseguró que, aparte de este incidente, “no se han reportado daños a embarcaciones que transitan por el estrecho hasta el momento”.
El Centcom declaró que dos buques mercantes con bandera estadounidense habían cruzado el estrecho mientras los destructores estadounidenses operaban en el Golfo, y añadió: “Las fuerzas estadounidenses están colaborando activamente en los esfuerzos para restablecer el tránsito para el transporte marítimo comercial”.
El lunes por la mañana, Irán afirmó haber obligado a un buque de guerra estadounidense a dar la vuelta en el estrecho de Ormuz, aunque el Centcom negó rápidamente un informe de prensa iraní que indicaba que el barco había sido alcanzado por misiles.
La Armada iraní dijo que lanzó dos misiles que impactaron contra una fragata de la Armada de Estados Unidos cerca del estrecho de Ormuz y la obligaron a retroceder tras ser alcanzada por el impacto. La información se desprende de la agencia de noticias oficialista Fars, según indicó el medio The Jerusalem Post.
El informe iraní señaló además que los misiles habían sido lanzados después de que Estados Unidos “violara los protocolos de seguridad para el tránsito y la navegación cerca de Jask con la intención de pasar por el estrecho de Ormuz”.
Pero el Centcom negó esta mañana que uno de sus buques de guerra haya sido alcanzado por dos misiles iraníes. “Ningún buque de la Armada estadounidense ha sido atacado”, escribió y agregó: “Las fuerzas estadounidenses están apoyando el Proyecto Libertad y haciendo cumplir el bloqueo naval a los puertos iraníes”.
Un comunicado emitido este lunes por el mando unificado de las fuerzas armadas de Irán advirtió a la Armada estadounidense que no entrara en el estrecho de Ormuz. “Hemos declarado reiteradamente que la seguridad del estrecho de Ormuz está bajo el control de las fuerzas armadas de la República Islámica de Irán y, en cualquier circunstancia, cualquier paso seguro debe coordinarse con ellas”, expresaron.
Asimismo, el texto amenazaba explícitamente con atacar a cualquier fuerza militar extranjera, en particular a las estadounidenses, que intentaran entrar o acercarse al estrecho.
La Armada de la Guardia Revolucionaria Islámica también publicó un nuevo mapa de la zona del estrecho de Ormuz bajo su control, según informaron los medios estatales. La zona empieza en el oeste con una línea que une el extremo occidental de la isla iraní de Qeshm con el emirato de Umm al Quwain en los Emiratos Árabes Unidos. En el este, el área termina en una línea que une el monte Mobarak en Irán con el emirato de Fujairah en los Emiratos Árabes Unidos.
El sector del transporte marítimo aún no está convencido de que la vital ruta petrolera, cuyo cierre ha perjudicado el comercio mundial, sea segura, y hay pocas señales de progreso hacia una solución negociada del conflicto de Washington con Irán.
Estados Unidos e Irán mantienen abiertos los canales de negociación en medio de una nueva escalada verbal que vuelve a tensionar el frágil equilibrio alcanzado tras el alto el fuego del 8 de abril. Trump afirmó el fin de semana que sus representantes mantienen “conversaciones muy positivas” con Teherán, en un mensaje publicado en su red Truth Social. (LA NACIÓN)

