Milei privatizó Transener y cedió el control del 85% de la red de alta tensión del país a privados

El gobierno de Javier Milei vendió su parte de Transener a un consorcio privado por 356 millones de dólares, y se desprendió definitivamente de la empresa encargada de administrar más de 18 mil kilómetros de líneas de alta tensión que abastecen a las distribuidoras del país.

El gobierno de Javier Milei vendió el 100% de su participación en Transener, la principal transportadora de energía eléctrica en alta tensión del país. Con esta operación, más de 18.000 kilómetros de líneas de alta tensión que abastecen a distribuidoras de todo el territorio nacional quedaron bajo control de empresarios privados.

Transener y un paso más en la privatización de ENARSA

La adjudicación quedó formalizada este martes mediante la Resolución 673/2026, publicada en el Boletín Oficial con la firma del ministro de Economía, Luis Caputo.

El proceso se enmarca en la privatización de Energía Argentina S.A. (ENARSA), habilitada por la Ley Bases (27.742) y el decreto 286/2025, y se ejecuta por etapas debido a la diversidad de unidades de negocio que integran la empresa estatal.

Lo que se vendió concretamente fue el 50% de las acciones que ENARSA poseía en Citelec (Compañía Inversora en Transmisión Eléctrica), sociedad que controla el 52,65% del capital accionario de Transener. De esta manera, el Estado nacional se retiró de la conducción de uno de los eslabones centrales del sistema eléctrico argentino.

El concurso fue público, nacional e internacional, de etapa múltiple, y se difundió a través del sistema CONTRAT.AR, el sitio web del Ministerio de Economía y la plataforma DGMARKET del Banco Mundial.

Se recibieron tres ofertas económicas, todas por encima del precio base fijado para el procedimiento y consideradas razonables según la valuación realizada por el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE). La Comisión Evaluadora recomendó adjudicar el concurso al oferente mejor posicionado.

La propuesta ganadora fue la del consorcio Edison Transmisión S.A. y Genneia S.A., con u$s 356.174.811,78 sin IVA. En segundo lugar quedó Central Puerto S.A. con u$s 301 millones, y en tercero EDENOR S.A. con u$s 230 millones. La resolución estableció un plazo de 15 días hábiles desde la adjudicación para la firma del contrato de compraventa de acciones.

El Estado renunció a una empresa estratégica y competitiva

Transener es la concesionaria del servicio de transporte de energía eléctrica en alta tensión a escala nacional. La compañía surgió a partir de activos de las ex empresas estatales SEGBA, Agua y Energía Eléctrica e Hidronor, transferidos al sector privado durante las privatizaciones de los años noventa.

En la actualidad, opera y mantiene directamente más de 12.400 kilómetros de líneas de transmisión que integran el Sistema Argentino de Interconexión (SADI). A través de su subsidiaria TRANSBA, gestiona otros 6.228 kilómetros correspondientes al transporte troncal en la provincia de Buenos Aires.

En conjunto, la empresa controla el 85% de la red de alta tensión del país y supervisa el 15% restante. Además, Citelec posee participación indirecta en Transener Internacional Ltda., firma radicada en Brasil.

La red de alta tensión funciona como el nexo obligado entre las plantas generadoras de electricidad y las distribuidoras que abastecen a los usuarios finales en sus domicilios.

Extrabajadores de SEGBA sostuvieron en un comunicado emitido en diciembre pasado que Transener es “una empresa altamente rentable, generadora de ingresos para el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) y para el Estado Nacional”, y advirtieron que la venta “no se justifica desde el punto de vista financiero ni patrimonial”.

Agregaron que “desprenderse de estas acciones significa renunciar al control sobre una infraestructura crítica para el desarrollo del país y por consiguiente la pérdida de soberanía nacional sobre decisiones estratégicas“.

Transener quedó en manos de Jorge Brito y los Neuss

El consorcio adjudicatario está integrado por dos empresas con perfiles distintos. Genneia S.A. tiene presencia en el mercado energético argentino desde 1991 y se posiciona como líder nacional en generación de energías renovables.

Su presidente y principal accionista es Jorge Brito, también dueño del Banco Macro, quien busca diversificar su cartera hacia el segmento de transporte eléctrico. Entre tanto, Edison Transmisión S.A. es una sociedad de creación reciente, constituida específicamente para esta licitación.

Detrás de ella se encuentran los empresarios Juan y Patricio Neuss; los socios del fondo Inverlat —Carlos Giovanelli, Damián Pozzoli, Guillermo Stanley y Federico Salvai, dueño de Havanna y Aspro—; y los empresarios Rubén Cherñajovsky y Luis Galli, propietarios de Newsan.

El grupo ya tiene experiencia en el sector: controla compañías como la Empresa de Distribución Eléctrica de Tucumán (EDET), la Empresa Jujeña de Energía (EJESA), las Líneas de Transmisión del Litoral (LITSA) y la generadora hidroeléctrica CEMPSA, en Mendoza.

Con esta adquisición, Edison Transmisión y Genneia pasarán a operar en sociedad con Pampa Energía, compañía que ya detentaba la otra mitad de Citelec desde 2004. Pese a que el Gobierno había expresado interés en atraer capitales extranjeros al proceso, las tres ofertas recibidas provinieron exclusivamente de empresas nacionales.

Cabe señalar que el proceso de la licitación estuvo marcado por una curiosa falla técnica: cuando se abrieron las ofertas, la del consorcio ganador no estaba. El sistema se cayó dos veces, y cuando volvió, los Neuss aparecían primeros. Se trata de la tercera privatización que ganan desde el inicio del gobierno de Javier Milei.

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